Arturo Ferrin

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Location: Torremolinos, Malaga, Spain

Friday, March 16, 2007

José Luis Sampedro

La “Estructura Económica” de J. L. Sampedro y Rafael Martínez Cortiña ( Ariel, 1.969) es uno de los primeros libros serios de economía que estuve obligado a estudiar. Aún conservo su primera edición. La Facultad de Económicas estrenaba el Campus de Somosaguas por su traslado a un recinto de concentración, próximo al pueblo de Húmera, durante el período más turbulento de protestas estudiantiles, cierre de Universidades y estados de excepción del franquismo. Junto a quienes cursaban Ciencias Políticas, las larvas de economistas eran una espinita clavada en el duro pellejo del Régimen.

La parte del libro autoría de Sampedro y la de mayor sensibilidad, ofrecía un nuevo mensaje a estudiantes atiborrados de enseñanzas sobre mercados, oferta y demanda, configuración de precios, utilidades marginales y soberanía del consumidor. Ya en su primer capítulo proponía "entender la economía como la ciencia de la pobreza, porque destaca en el panorama real" frente a la ortodoxa consideración de Adam Smith sobre “La Riqueza de las Naciones” que había sido objeto fundamental de asignaturas anteriores. Comunicaba que "si un niño de suburbio nos mira con los abiertos y doloridos ojos del hambre inocente, comprobaremos una y otra vez que esos ojos se apaciguan y sonríen si ofrecemos pan". Y animaba a los futuros economistas a "entender nuestro oficio como la tarea consistente en acumular conocimientos que conducen a la paz y a la sonrisa, al alivio del hambriento y el triste".

Por entonces, ejercían una influencia progresista en el alumnado y la labor adjunta en las cátedras de aquella Facultad algunos futuros altos cargos en gobiernos socialistas posteriores que invitarían a los españolitos a enriquecerse rápidamente. Olvidando las enseñanzas del maestro, se ocuparían en la riqueza de unos pocos, más que de la pobreza de los demás, instalándose con armas y bagajes en el terreno conquistado a Keynes por la doctrina económica de Milton Friedman.

He conocido después que Sampedro escribió para un cómic de iniciación a la economía (El mercado y nosotros) "que la gente no se crea lo que le dicen los economistas sobre el mercado. Ellos aseguran que el mercado es libertad, y eso es falso. Lo que te permite elegir no es el mercado sino el dinero que tú tienes cuando vas al mercado".

Al parecer, los economistas de la supuesta izquierda que nos gobierna ahora continúan utilizando el mismo engaño que denunció Sampedro. Y eso me recuerda un consejo del estratega chino Sun Tzu “No hagas lo que más te gustaría hacer. Haz lo que a tu adversario menos le gustaría que hicieras.”
(Unidad Cívica por la República, 17 de Marzo de 2.007)

Monday, March 12, 2007

Cortina de humo

Siempre he experimentado un profundo rechazo al sentimiento de pertenencia así como nunca he pretendido, tal como proponía Groucho Marx, abominar de cualquier club que te acepte entre sus filas. Contemplar un partido del fútbol, combate de boxeo o las artes de Cúchares desligándolos de los encuadramientos correspondientes, sin militar en ninguna de las partidas fanáticas, desde un elevado rincón de la grada alejado de la tribuna preferente, te permiten la perspectiva necesaria para percibir su desarrollo con mayor claridad. De esa manera, aprecias el espectáculo de los contendientes por encima de la pequeña polvareda que levantan los minúsculos figurantes.

Algo parecido me sucede ante la representación tragicómica que están realizando los protagonistas del turno político. Ahora toca el caso De Juana Chaos como antes fueran los de la conspiración del 11-M, el matrimonio entre homosexuales o las células madre. Hoy disputan con un ardor nunca visto para conmocionar a los españoles, tratando de enaltecer su espíritu escéptico y procurando llevar cada cual el agua a su molino en las próximas convocatorias electorales. De la misma forma que ha sucedido desapercibidamente con la reforma fiscal o la que van a hacer con el sistema de pensiones, podrían perfectamente ponerse de acuerdo.

Thursday, March 08, 2007

La Sanjurjada

A estas alturas, conviene releer el Diario de D. Manuel Azaña alrededor del 5 de Agosto de 1.932. En el mismo comentaba haber dicho al Presidente de la República que “Sanjurjo debe de estar pensando alguna diablura”. José Sanjurjo era entonces Director General de Carabineros y no causaba en el Jefe del gabinete (y Ministro de la Guerra) mayor inquietud que la de disponer de una fuerza de índole personal por lo que, con su detención “Armaríamos un escándalo”. A las seis de la tarde del 9 de Agosto, el Director de Seguridad (Arturo Menéndez López) informaba al presidente del gobierno de que las últimas confidencias señalaban para las cuatro de la madrugada de esa noche el golpe de Estado. Por respuesta, Azaña decidió que, para evitar la alarma, “nadie ha de enterarse de lo que ocurre, ni siquiera el Gobierno”.

No intento establecer una relación entre aquellos sucesos y los actuales pues son enormemente diferentes las condiciones objetivas de aquella y ésta España. Ya no hay presupuesto militar que alimente Sanjurjos, Molas ni Francos y la población duerme el sueño letárgico de un consumismo precario frente al televisor. Sin embargo puede ser un denominador común la rabia de la ultramontana derecha que teme (sin fundamento) se puedan acotar algunos de sus ancestrales privilegios. Por el contrario, no creo que el Poder económico tema nada a ese respecto a la vista de la política económica de los gobiernos socialdemócratas.

Pero vuelven a sonar los viejos himnos mientras enarbolan aquellas banderas y tendrá que ser el pueblo quien tenga que jugar el papel de detenerlos. ¡Qué buen vasallo sería si tuviese buen señor!
(Unidad Cívica por la República, 9 de Marzo de 2.007)