Arturo Ferrin

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Location: Torremolinos, Malaga, Spain

Monday, January 15, 2007

Porqué luchamos

En su despedida de la presidencia de los EEUU al ser relevado por John Fitzerald Kennedy y durante un discurso televisado en Enero de 1.961, Dwight D. Eisenhower (el viejo Ike) advirtió a sus compatriotas del peligro que supondría la supremacía de lo que él denominó un “complejo militar industrial” que se había instalado en esa nación.
Nunca debemos permitir que el peso de este conjunto ponga en peligro nuestras libertades ni nuestro proceso democrático.


Tres años después, JFK pretendía recortar el presupuesto federal militar dentro de un plan de retirada de tropas en Vietnam y, en el verano de 1.963 pronunciaba unas célebres palabras en la Universidad de Washington contestando a su propia pregunta.
¿De qué paz hablo y qué paz buscamos? No se trata de una Pax Americana impuesta al mundo entero por las armas. Nuestro lazo común es que todos vivimos en este pequeño planeta, todos respiramos el mismo aire, todos queremos un futuro mejor para nuestros hijos y todos somos mortales.


Asesinado en Dallas el viernes 22 de Noviembre de ese mismo año, su sucesor, Lindon B. Johnson revocaba el martes siguiente aquellas pretensiones en el Acta 273 de Seguridad Nacional. Tuvimos Vietnam por una década más.

Un espléndido documental (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=43814) que se titula “Porqué luchamos” recuerda algunas de esas efemérides y refleja la situación actual. Lo que más me ha impresionado del mismo es contemplar a cándidas chicas rubias trabajando en las cadenas de fabricación de bombas como si montaran electrodomésticos. Y lo que más me ha deprimido es pensar que ese negocio da de comer a millones de obreros que no se resignarían a perder su puesto de trabajo. Los representantes del pueblo americano, en el hipotético supuesto de que actúen de buena fe, están sometidos a ese chantaje del complejo militar industrial al que se refirió Ike.
(Unidad Cívica por la República, 16 de Enero de 2.007)

Wednesday, January 10, 2007

Siempre nos quedará Paris

La irrepetible “Casablanca” de Michael Curtiz (1.942) se estrenó en los cines de España hace unos sesenta años y por ello me siento vinculado generacionalmente con esa película. Creo que hoy no sería posible reunir a guionistas como los hermanos Epstein con actores como Bogart o Ingrid Bergman para lograr -como tengo leído que Umberto Eco descubre en la misma- “un proyecto pedagógico de renuncia al amor egoísta para ser fiel a otro más grande, la humanidad oprimida y humillada, luchando contra el mal en el mundo”.

Pero es que además hoy no sería presentable recrear su ambiente cargado con el humo de cigarrillos en el café de Rick ni permitirle a éste declarar que su nacionalidad es “borracho”.

Desde la avanzadilla neoliberal en Europa, el Reino Unido, llegan noticias de que a la actual campaña oficial contra el tabaco puede suceder otra parecida contra el alcohol, por el perjuicio que ocasiona también ese vicio. El gobierno británico se propone relegar la atención sanitaria pública a quienes persistan en tan execrable actitud, que consideran causante de enfermedades autoinfligidas. Los recalcitrantes deberán hacer frente a su curación en el ámbito de la medicina privada. El Estado velará por la salud del pulmón, corazón e hígado nacionales dentro de ciertos límites -las contingencias naturales- porque no es prioritario curar o mitigar dolencias sobrevenidas por la irresponsabilidad particular. La Sanidad Pública no debe ser subsidiaria de esos comportamientos.

Hasta aquí el discurso es convincente aunque parece incompleto. De la misma forma parece injustificado operar el apéndice del compulsivo devorador de pipas de girasol, cuidar la diabetes del glotón o reparar el esguince del temerario ciclista. Pero no quiero darles más ideas.

Bromas aparte, la verdadera cuestión está en la regresión del Estado suministrador de servicio público en el contexto de la regresividad fiscal, tal como lo constata mi admirado Juan Francisco Martín Seco en uno de sus últimos artículos; “Otra reforma fiscal”. http://www.telefonica.net/web2/martin-seco/

Refugiado ante la ocupación de éste nuevo III Reich en mi exilio interior, sólo puedo decir lo que Rick a la adorable Ilsa: siempre nos quedará Paris.
(Unidad Cívica por la República, 10 de Enero de 2.007)