Arturo Ferrin

Name:
Location: Torremolinos, Malaga, Spain

Friday, May 25, 2007

Un análisis ABC(*)

Cuando me pregunto si los españoles quieren República, tengo que preguntarme si a los españoles les interesa la República y si las condiciones materiales les impulsan hacia una ideología republicana(**). Habiéndoles hurtado durante varias generaciones el derecho a expresarse en las urnas a éste respecto y a falta de estudios cuantitativos sobre esa cuestión, parece necesaria una teoría, es decir una hipótesis de la realidad que supere la prueba de contrastación con hechos observables.

Propongo estratificar la población atendiendo a lo que considero sus principales intereses económicos (ingresos y propiedades) así como a su dependencia del sistema político. En definitiva, a su integración con el Régimen actual en sus vertientes pública y privada.

Tipos Descripción

I Grandes propietarios, Altos funcionarios, Cúpula de Partidos dinásticos
II Directivos empresariales, Dirigentes de partidos
III Profesionales, Asesores, Diputados, Concejales, Dirigentes sindicales
IV Empresarios, Autónomos prósperos
V Funcionarios (propietarios de un trabajo seguro)
VI Asalariados y pensionistas privilegiados (pequeños propietarios)
VII Pequeño empresariado en declive
VIII Asalariados y pensionistas precarios
IX Parados y subempleados

Al objeto de sintetizar conclusiones, esta tipología social puede agruparse en tres grandes grupos, sobre los que podemos establecer hipótesis de participación:

A. Los tres primeros I, II, y III representan un pequeño porcentaje de la población.
B. Los tres siguientes IV, V y VI suponen un porcentaje muy superior al anterior.
C. Los tres últimos, VII, VIII y IX son también un importante porcentaje de la población.

Los casos de corruptela e injusticia que percibe la generalidad de la población, promueven un creciente rechazo hacia el actual régimen de oligarquía de partidos monárquicos. Esos vicios son inherentes al reparto de poder que propicia el sistema electoral, a las instituciones que se derivan del mismo, a su complicidad con el poder económico y el mediático y a la carencia de control que una verdadera democracia conseguiría mediante la división de poderes.

Una propuesta republicana deberá proponer, contra la corrupción, Libertad, ideal que será bienvenido por todos los que no vean en ella peligro para sus intereses; es plausible asegurar que sería anhelado por los grupos B y C, que son la inmensa mayoría de la población. La premisa de una libertad democrática pasa por un proceso constituyente transparente para todos los españoles.

Contra la injusticia, la República dispone del ideal de la Igualdad, que creo será deseado sobre todo por el grupo C, quizá sea indeterminado para el ambiguo grupo B y, por supuesto, será aborrecible para el A.
..........................................
(*)La técnica ABC es un método de análisis que intenta extraer algunas conclusiones generales, a partir de la observación de los sucesos que se producen en un colectivo.

(**) El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política e institucional en general. No es la conciencia de los hombres la que determina la realidad; por el contrario, la realidad social es la que determina su conciencia. (Marx. Prefacio a la Contribución a la crítica de la Economía Política.)

(Unidad Cívica por la República, 26 de Mayo de 2.007)

Monday, May 21, 2007

Proceso constituyente

Se aproxima el día en que la monarquía intentará revalidar la sucesión al trono de Felipe Borbón. La trama de intereses urdida con los Partidos dinásticos, el Poder económico y el mediático, dispone de su estrategia para que todo siga igual. Alguien pronostica que el plan incluye un acontecimiento mitificador similar al que supuso para su padre el 23 de Febrero de 1.981.

El pueblo español lleva muchos años sometido a servidumbre política, desde aquél período de despotismo franquista hasta su heredero representado por la presente farsa democrática. Si bien es cierto que la población ha conseguido algunas libertades, de naturaleza política insustancial, respecto a la represión de la dictadura, hoy permanece el fantasma de la impotencia para transformar la realidad.

Esa inercia social exige el mayor esfuerzo del alma republicana para preparar una estrategia si no quiere desaprovechar la ocasión que brinda la Historia en momentos cruciales. Las fuerzas republicanas están obligadas a ofrecer a los ciudadanos una alternativa que desnude al monstruo creado por la Transición y les invite a imaginar la potencia de una sociedad moderna para resolver sus problemas con los ideales republicanos de Libertad e Igualdad.

Libertad para elegir libremente a su representante político, no a la lista cerrada de candidatos que preparan las jefaturas de los partidos con el propósito de asegurar la más estricta sumisión de los electos a sus intereses.

Libertad para que cualquier ciudadano pueda aspirar a representar a sus vecinos, sin claudicar de sus reivindicaciones ante consignas extrañas.

Libertad para controlar los programas presentados por los candidatos, vigilar su cumplimiento y expulsar a los diputados o concejales que defrauden sus promesas.

Tan sólo lo anterior exige una revolución en las instituciones del Estado que sabemos no van a admitirla de buen grado pues son muchos los intereses que están en juego. A todas las fuerzas republicanas les ha llegado la hora de preparar programas consistentes y debatirlos sin dogmatismo ante la opinión pública.

La crisis de Estado es caldo de cultivo para el oportunismo. Y los primeros que militarán en él, si aquélla se produce, son los que más tienen que perder con un cambio de régimen. Contra ellos hay que aplicar el rigor implacable de la razón, el arma de lo que es justo, el argumento de la honradez y la fuerza de la mayoría.
(Unidad Cívica por la República, 22 de Mayo de 2.007)

Tuesday, May 15, 2007

Libertad e Igualdad

Cada día son más numerosas las manifestaciones de repulsa al régimen político español que, incapaces de acceder a los grandes medios de comunicación, se difunden por la Red. El denominador común de esas expresiones de disconformidad atienden a las siguientes evidencias:

· La Monarquía fue impuesta por el franquismo.

· La Constitución de 1.978, sin el correspondiente proceso constituyente, hurtó a los españoles la capacidad de elección sobre la forma de Estado.

· El modelo político fue promovido desde instancias de decisión en los EEUU y Alemania.

· El sistema electoral y de financiación de partidos determina el reparto de los poderes del Estado entre una selecta oligarquía de partidos.

· Esa oligarquía de partidos se sostiene merced a una trama de complicidades con el Poder económico y el mediático, en connivencia con un privilegiado sustrato de la población, en contra de una ciudadanía excluida y mediante un proceso de devastación cultural, embrutecimiento intelectual y desidia política de gran parte de ella.

Esas voces discordantes reclaman una alternativa republicana que no se limite al destronamiento del monarca y su sustitución por un Presidente de la República. Exigen una transformación de las estructuras del poder que devuelva la soberanía a los ciudadanos.

La experiencia histórica muestra que los dos ideales republicanos, Libertad e Igualdad, han intervenido con distinto peso específico al instaurar diferentes soluciones. Es un tópico que la revolución francesa, al contrario que la americana, fue una revolución de la igualdad más que de la libertad y el transcurso del tiempo ha revelado graves defectos políticos y sociales que adolecen en ambas naciones a pesar de su estructura republicana. La II República española fue derrotada por la España reaccionaria y la interesada desidia europea al intentar corregir tímidamente las desigualdades sociales.

He leído a alguien decir que las repúblicas no llueven del cielo. La conquista de la libertad, al contrario que la artera Transición, debe edificarse mediante un proceso constituyente transparente que determine:

· Sistema de elección de Presidente, Gobierno y Parlamento.
· Garantías de la división de poderes.
· Sistema de financiación de partidos.
· Respeto a los partidos minoritarios.
· Control sobre diputados y del cumplimiento de programas.

La conquista de la Igualdad vendrá por el propio peso de la voluntad mayoritaria.

(Unidad Cívica por la República, 16 de Mayo 2.007)